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martes, 6 de octubre de 2015

Horóscopos literarios: si eres Capricornio (Gloria Fuertes)


Malas noticias esta semana, Capricornio. El caso  es que te morirás e irás al mundo de ultratumba (lo siento de veras, pero así es la vida). Allí te encontrarás con Gloria Fuertes que te preguntará tu nombre para buscarle una rima consonante y acabar un poema donde aparecerás con  la vaca Paca, el lobo Bobo, el león Ramón, el gato de un zapato, el pato con el otro zapato, la oca Loca, el dragón Tragón, la serpiente amiga de Vicente, la jirafa amiga de Rafa y el caracol amigo de Marisol. Después de haberle dicho tu nombre te leerá el poema, y tú quedarás sumido en un estado de perplejidad tal que al final no sabrás si has llegado al cielo o al infierno, y así permanecerás por toda la eternidad. Sorry.


domingo, 10 de noviembre de 2013

Ariel y Calibán en el Estado laico, y otro libro mío...

El cisne, la espiga y la cruz:
poesía religiosa del
Modernismo hispanoamericano
Sólo para comentaros que en unos pocos meses acaban de salir dos nuevas publicaciones mías.

     La primera es un artículo sobre "Liberalismo y jacobinismo", un breve ensayo de José Enrique Rodó escrito en 1906 pero de una temática my actual. En él, el escritor uruguayo, desde la perspectiva del no-creyente-culto, critica la decisión del Gobierno de Uruguay  de retirar los crucifijos de las salas de los hospitales. Aunque su argumentación tiene algunas debilidades, el núcleo me parece bastante sólido, pues no parece tener mucho sentido el arrojar de cualquier institución la imagen de aquél o aquéllos que pueden considerarse sus fundadores históricos. El artículo  puede descargarse de mi página de Academia.edu (donde lleva ya un número interesante de visitas), y ha aparecido en el último número de la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana (Se me olvidaba, su título completo, y de ahí el título de la entrada es: "Ariel y Calibán en el Estado laico: modernismo, secularización y ética del discurso en 'Liberalismo y Jacobinismo', de José Enrique Rodó").


      La segunda es una selección de la poesía religiosa del Modernismo, que he publicado en la editorial MedioSiglo y que puede adquirirse en Amazon, por ahora sólo en formato impreso (y es que el formato electrónico para libros de poemas no parece funcionar bien,  ni ser tan apropiado para este tipo de textos).  En cierta forma se trata de un experimento, pues me interesa saber qué acogida tiene este  tipo de antologías en la red, y cómo la red puede ayudar a su distribución y de paso proporcinarme unos derechos de autor más altos que cuando publico con editoras tradicionales.


      Por por el lado más académico o erudito, se trata también de una reivindicación, pues en las antologías y estudios del Modernismo este aspecto se suele omitir para dar preferencia a otros que no dejan de ser importantes, pero que a mi juicio marginan la importancia cuantitativa y cualitativa de este tipo de poemas. No en vano una de las más frecuentes acusaciones que hicieron a los modernistas sus enemigos literarios fue la de ser unos escritores místicos y demasiado espirituales. Igualmente, el justo interés por los poemas esotéricos o exotistas del Modernismo ha hecho que se olvidara el significativo componente cristiano del mismo. Creo que mi antología ayuda un poco a poner en su sitio y de manera proporcionada todo este conjunto de componentes. Por eso la he titulado El cisne, la espiga y la cruz,  pues el cisne fue el símbolo por antonomasia del Modernismo, la espiga es uno de los símbolos más típicos del sincretismo religioso y la cruz hace referencia a esa singularidad del cristianismo dentro de todo el conjunto.


      La antología se abre con una sección de poemas dedicados a la "muerte de Dios" y se cierra con otra serie dedicada a los apocalipsis y las parusías. En cuanto al formato del libro, creo que hemos acertado al elegir un tamaño amplio, pues así los poemas se leen mucho mejor que en una edición de bolsillo. Os dejo abajo los poemas con que se abre y cierra el libro, y aquí  su enlace a Amazon. Saludos. 




DE MIS " VERSOS VIEJOS”  (Fragmento, Manuel Gutiérrez Nájera)
                                  
¿Recuerdas de Richter, de Richter sombrío,
el verso tan triste, tan triste, tan frío
en que habla del mártir clavado en la cruz?
Blancura sin sangre, blancura nevada,
de estatua yacente blancura callada,
entreabre en el verso sus ojos sin luz.

Nos pinta el poeta la cripta, las fosas;
los niños reviven; levantan las losas,
y a Dios suplicantes, le dicen : —¡Ya, ven ! 
y Dios, sollozando, responde : —¡Mis muertos!
Me tienen clavados los brazos abiertos;
no puedo abrazaros... ¡he muerto también!

—Jesús —le preguntan— ¿sin padre nacimos?
Si no nos conoce, si ya le perdimos,
si no quiere vernos, si todo olvidó,
apiádate entonces, tú danos un padre,
en ti fervorosa creyó nuestra madre...
Jesús les contesta : —¡Soy huérfano yo!

Un rayo de luna, silente, muy leve,
de luz ya sin vida, de luz toda nieve,
alumbra impasible la eterna orfandad:
el Cristo, ya exangüe dobló la cabeza...
se acerca a las tumbas la pobre tristeza,
y dice a los niños : —Dormid. ¡Olvidad!

…………………….


CANTO DE ESPERANZA (Rubén Darío)

Un gran vuelo de cuervos mancha el azul celeste.
Un soplo milenario trae amagos de peste.
Se asesinan los hombres en el extremo Este.

¿Ha nacido el apocalíptico Anticristo?
Se han sabido presagios y prodigios se han visto
y parece inminente el retorno del Cristo.

La tierra está preñada de dolor tan profundo
que el soñador imperial, meditabundo,
sufre con las angustias del corazón del mundo.

Verdugos de ideales afligieron la tierra:
en un pozo de sombras la humanidad se encierra
con los rudos molosos del odio y de la guerra.

¡Oh, Señor Jesucristo! ¿Por qué tardas, qué esperas
para tender tu mano de la luz sobre las fieras
y hacer brillar al sol tus divinas banderas?

Surge de pronto y vierte la esencia de la vida
sobre tanta alma loca, triste o empedernida
que, amante de tinieblas, tu dulce aurora olvida.


Ven, Señor, para hacer la gloria de ti mismo.
Ven con temblor de estrellas y horror de cataclismo,
ven a traer amor y paz sobre el abismo.

Y tu caballo blanco, que miró el visionario,
pase. Y suene el divino clarín extraordinario.
Mi corazón será brasa de tu incensario.

jueves, 10 de octubre de 2013

Los ripios y estreñimientos de Carlos Ruiz Zafón ('La sombra del viento')

En una entrada anterior comentaba la presencia un poco inesperada de ripios en Riña de gatos, de Eduardo Mendoza, y en Dublinesca, de Vila-Matas. Digo inesperada porque en escritores que han llegado a veces a alturas ejemplares esto no deja de ser un poco decepcionante. Para ejemplificar esa cacofonía copiaba también un poema de Ramón de Campoamor, uno de los poetas ripiosos por excelencia. Estos días, leyendo La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón, me he encontrado un ejemplo exactamente igual y no he podido resistir la tentación de copiarlo y dedicarle esta entrada. Pero en este caso no es sorpresa, porque el lenguaje y la altura estilística  de La sombra del viento es mucho menor que la de los otros dos libros. Como botón de muestra, una frase de CRZ acerca del estreñimiento, una frase que puede hacer que alguien decida abandonar para siempre su afición por la lectura, o al menos la de CRZ. Cito los ripios en prosa y la frase lapidaria acerca del estreñimiento ibérico:

"La casa roja relataba la atormentada vida de un misterioso individuo que asaltaba jugueterías y museos para robar muñecos y títeres, a los que posteriormente  arrancaba los ojos  y llevaba a su vivienda, un fantasmal invernadero abandonado a orillas del Sena (...) una señorita de la buena sociedad parisina, muy leída y fina ella, se enamoraba del ladrón. A medida que avanzaba el tortuoso romance (..) la heroína desentrañaba el misterio que llevaba al enigmático protagonista, que nunca revelaba su nombre" (pp. 40-41)


"Si tú eres más buena que el pan, Bernarda (...) Esta gente que ve el pecado en todas partes  está enferma del alma y, si me apuras, de los intestinos. La condición básica del beato ibérico es el estreñimiento crónico" (p. 63). 


Estilísticamente patético ¿no?

Y aquí, de nuevo, el poema de Campoamor  "El busto de nieve", que al compararlo con el párrafo de CRZ y con la frasecita en cuestión, podría pasar como una muestra de la 'gran literatura':


De amor tentado un penitente un día
con nieve un busto de mujer formaba,
y el cuerpo al busto con furor juntaba,
templando el fuego que en su pecho ardía.

Cuanto más con el busto el cuerpo unía,

más la nieve con fuego se mezclaba,
y de aquel santo el corazón se helaba,
y el busto de mujer se deshacía.

En tus luchas ¡oh amor de quien reniego!

siempre se une el invierno y el estío,
y si uno ama sin fe, quiere otro ciego.

Así te pasa a ti, corazón mío,

que uniendo ella su nieve con tu fuego,
por matar de calor, mueres de frío.


sábado, 10 de agosto de 2013

Bibliofilias: los 'Emblemas' de Alciato

Había oído hablar de este libro y visto muchos de sus emblemas en artículos y revistas de investigación, y había intentado comprarlo en librerías y más librerías, sin suerte alguna. Hasta que en un golpe de fortuna, en la sección de descuento de una librería de Monterrey, me lo encontré a precio de risa. Con el dinero que me sobró invité a un amigo a una cerveza, por haber perdido su tiempo para que yo encontrara esta joyita. Abajo uno de los que textos que más me ha gustado, también con su emblema,  y aquí un par de citas e ideas de la contraportada de la edición que yo he manejado: "Una de las obras más leídas y un libro de cabecera de su tiempo", "La presente edición -la primera desde el siglo XVIII- incluye la castiza y sabrosa versión castellana de Bernardino Daza, 'el Pinciano' y el texto latino original (Alciato: Emblemas. Madrid. Editora Nacional, 1975, 372 pp.)

Que Dios tiene particular cuidado de la música

Eunomo y Ariston tañendo a prueva, 

Mientras Eunomo tañe más attento, 
Por desgracia jamas oída y nueva 
Rompió una cuerda, y allí acabó el concento. 
Mas la voz que faltó con voz renueva 
Una cigarra, que con su instrumento 
De metal hecha a Phebo consagrada, 
De tal vittoria fue señal nombrada.




Y aquí también el grabado del emblema "Menten, non formam, plus pollere" (Más vale inteligencia que belleza), que  recoge la fábula de Esopo según la cual una zorra "entró un día en casa de un actor, y después de revisar sus utensilios, encontró entre otras muchas cosas una máscara artísticamente trabajada. La tomó entre sus patas, la observó y se dijo: “¡Hermosa cabeza! Pero qué lástima que no tiene sesos”. (Tomado de  aquí). Y ahora el chiste fácil: ¿Algún actor/actriz/político/escritor/futbolista/bloguero al que se pueda aplicar esta fábula?

miércoles, 10 de abril de 2013

Los ripios de Eduardo Mendoza, Enrique Vila-Matas y Ramón de Campoamor

Ramón de Campoamor (1817-1901),
el poeta ripioso por excelencia
Todo lector de poesía sabe que los ripios son algo que rechina, puede estropear un buen poema y produce una sensación de limitación de recursos técnicos en el escritor. En prosa este tipo de cacofonías tampoco conviene, e incluso puede decirse que su efecto es mucho más dañino porque al fin y al cabo en poesía la rima es a veces algo inevitable y el ripio puede hasta disculparse. Hace unas entradas reproducía una cita de Riña de gatos donde esa cacofonía era claramente perceptible y me parecía perniciosa para la novela. Ahora cito otro ejemplo de Dublinesca de Enrique Vila-Matas, que estoy empezando a leer y que seguramente será la próxima reseña del blog. Como complemento añado un ripioso poema de Ramón de Campoamor, uno de los poetas españoles más populares del XIX pero también actualmente uno de los más desacreditados, precisamente por su prosaísmo, por sus rimas fáciles y por la poca altura de sus pensamientos. No es como para llevar a la cárcel a nadie, pero  está claro que si nuestros escritores no cuidan un poco mejor su material de trabajo, no deben extrañarse que sigamos echando de menos a los grandes clásicos, o que el paso del tiempo les acabe dejando a la misma altura de Campoamor.

Dublinesca: "donde Monica Vitti interpretaba a un personaje de perfil errante  (...) una mujer perdida en un paisaje industrial hermético  en el que la calma de las apariencias no neutralizaba su incapacidad  de establecer una comuncación adecuada con lo que la rodeaba. Ese naufragio permanente  (...) la abocaba a convertirse en un ser temeroso que, incapaz de afrontar una realidad que escapaba totalmente  a su comprensión, avanzaba por espacios vacíos, por un desierto metafísico" (p. 39)


Riña de gatos: “Anthony Whitelands se sorprendió al encontrarse en un lugar conocido (…) apenas si se enteraba. Sabía que se enfrentaba a un dilema moral, pero estaba tan aturdido que no atinaba siquiera a discernir cuál era. Mientras se abría paso entre la multitud se preguntaba por la razón de que le hubieran detenido de un modo tan caprichoso” (p. 131). 


Ramón de Campoamor: "El busto de nieve":


De amor tentado un penitente un día
con nieve un busto de mujer formaba,
y el cuerpo al busto con furor juntaba,
templando el fuego que en su pecho ardía.

Cuanto más con el busto el cuerpo unía,

más la nieve con fuego se mezclaba,
y de aquel santo el corazón se helaba,
y el busto de mujer se deshacía.

En tus luchas ¡oh amor de quien reniego!

siempre se une el invierno y el estío,
y si uno ama sin fe, quiere otro ciego.

Así te pasa a ti, corazón mío,

que uniendo ella su nieve con tu fuego,
por matar de calor, mueres de frío.

Al leer todos estos ejemplos, me han recordado a estos otros dos, reales o virtuales como la vida misma, el primero sacado de  una página de internet y el segundo de una castiza tienda de barrio:




miércoles, 10 de octubre de 2012

Libros de amigos/as: 'Sonetos completos' de Rubén Darío (Ed. Ricardo Llopesa)

Una selección de poesía que hacía falta. A pesar de las innumerables antologías existentes de Rubén Darío, aquí por primera vez se publican  "los sonetos completos del poeta -un total de ciento cuarenta y dos-, que constituyen  un abanico de metros y rimas precursores de la renovación métrica en español. Esta edición ha estado al cuidado de Ricardo Llopesa, uno de los especialistas de mayor prestigio en la investigación de la obra de Rubén Darío y el Modernismo". Ricardo Llopesa es también el editor de las Poesías inéditas de Darío (Visor, 1988), miembro correspondiente  de la Academia Nicaragüense de la Lengua y presidente del Instituto de Estudios Modernistas, en Valencia.
      Alguien ha dicho que un buen poeta no lo es hasta que demuestra que puede escribir un buen soneto. Por si quedaba alguna duda, aquí hay casi ciento cincuenta razones para mostrar que Rubén Darío es uno de los mayores poetas de la literatura escrita en castellano. Para quien no conozca ninguno transcribo el titulado "Melancolía", de su libro Cantos de vida y esperanza, un soneto que se aparta un poco del modelo clásico, pero que es también uno de los más intensos y personales de toda su obra. El poema iba dedicado a Domíngo Bolívar, un pintor colombiano amigo de Darío muerto poco antes de la redacción del soneto; por eso el primer verso se ha interpretado como una petición del autor para que su amigo le revele lo que existe más allá de la muerte, algo que a Darío le provocaba a menudo incertidumbre y angustia (Rubén Darío: Sonetos completos. Madrid: Visor, 2010, 224 pp.). Un libro imprescindible, en cualquier biblioteca.


Hermano, tú que tienes la luz, dime la mía.
Soy como un ciego. Voy sin rumbo y ando a tientas.
Voy bajo tempestades y tormentas,
ciego de ensueño y loco de armonía.

Ese es mi mal. Soñar. La poesía
es la camisa férrea de mil puntas cruentas
que llevo sobre el alma. Las espinas sangrientas
dejan caer las gotas de mi melancolía.

Y así voy, ciego y loco, por este mundo amargo;
a veces me parece que el camino es muy largo,
y a veces que es muy corto...

Y en este titubeo de aliento y agonía,
cargo lleno de penas lo que apenas soporto.
¿No oyes caer las gotas de mi melancolía?

sábado, 9 de junio de 2012

Libros de amigos/as: 'Chiloé', de Juan Antonio Cebrián

Hoy os traigo aquí el último poemario de otro amigo y colega mío, Juan Antonio Cebrián de Miguel (Madrid, 1953). El título es el nombre de una isla del sur de Chile. Os cito primero la solapa referida al autor y al final os incluyo el poema con el que cierra el libro. Por cierto, si alguna vez asistís a un recital suyo, pedidle que os lea algún poema gauchesco. Insuperable. Mejor que el propio Borges.

"Juan Antonio alterna sus investigaciones y docencia de la Geografía con el ejercicio de la Poesía. Es Doctor en Geografía por la Universidad Complutense de Madrid, y ejerce actualmente como Científico Titular del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Ha sido profesor en la Universidad Complutense y en la Politécnica de Madrid, así como en la Universidad de Maryland en College Park. Desde 2001, hasta la actualidad, es profesor asociado del Departamento de Ciencias Políticas y Geografía de la Universidad de Texas en San Antonio. Además, ha impartido cursos extraordinarios y dirigido seminarios de investigación en muchas otras instituciones europeas y americanas. Como poeta ha publicado anteriormente los siguientes libros: Si Garcilaso volviera... (Arbolé, Madrid, 1985), Billete de ida y vuelta (Otero, Madrid, 1991), Presencia de lo vegetal (Altorrey, Madrid, 1992), Andarivel (Betania, Madrid,1994), Del aire (Devenir, Madrid, 1998)".




Gravedad

I

La música se hace francesa en la voz de una soprano polinesia,
como el canto de ánimas en bosques de robles y hayas,
como el llanto sublime del pájaro por la hembra extraviada.
¿Qué otros objetos podremos rescatar,
para prestarles culto de nostalgia?
Pocos.
¿Y permanentes?
No.
No lo creo,
no somos dueños del tiempo.
Dueños de nada somos.

II

Al atardecer escribo con seguridad,
estoy en mi posición, la conozco.
Conozco la tarde, cuando cae, siempre fugaz.

III

La frontera es siempre sagrada,
porque siempre es invisible.
Y sagrada también si se la viera…

IV

Siempre estaré allí, siempre,
donde y cuando nos convoquen
para escucharte y sonreír.
Siempre.
Y tú, musa, entre nosotros
marcarás la distancia
de nuestra fingida gravedad.

(Juan Antonio Cebrián: Chiloé. Madrid: Ediciones Clásicas, 43 pp.)

viernes, 10 de febrero de 2012

Poemas míos (1): De la diferencia entre la flor y el papel

Afirma un cirujano que a los treinta las mujeres ya necesitan arreglarse la cara.
Me pregunto si entenderán este capricho las mujeres de Sudán, o de Botswana
(Quizá el cirujano esté pensando en su esposa).
Se deduce entonces que el bisturí (o la inopia) puede detener el paso del tiempo
o parar el sol en el cielo
(hablo ahora seriamente).
Por lo mismo, la sonrisa de un enfermo puede valer menos que la de un ejecutivo,
o la de una modelo.
No me convence.
Tampoco me alegra   

domingo, 1 de agosto de 2010

Baúl de sombras (Javier de Navascués)

Lo que yo podría decir sobre este libro, ya está dicho aquí (Javier de Navascués: Baúl de sombras. Numenor: Sevilla: 2009, 55pp.).

sábado, 31 de julio de 2010

Rubén Darío. Azul... Cantos de vida y esperanza (José M.Martínez)

Ésta fue la primera de mis ediciones críticas preparadas para la editorial Cátedra. La verdad es que fue un proyecto que me ilusionó mucho, pues se trataba de editar dos piezas clásicas y claves de toda la literatura hispánica, y que también me llevó bastante trabajo. Conseguí localizar las primeras ediciones de cada libro, así como los manuscritos de muchos de los poemas y sus primeras apariciones en libros y revistas y tomarlas como base de la mía, que lleva un interesante aparato crítico y una amplia lista de variantes. Si no me equivoco, es también de las pocas ediciones modernas de Azul... que incluyen las notas que el propio Darío añadió a la segunda edición de su libro, de 1890, una vez que las cartas elogiosas de Juan Valera le abrieron las puertas de la fama. También le dediqué bastante espacio a las notas explicativas.

Por razones fuera de mi control y del control de la editorial, la primera y la segunda edición salieron con bastantes erratas, que fueron corregidas en la tercera edición, la del año 2000. Actualmente creo que va por la novena edición. Fue reseñado en la
Revista Iberoamericana (180 [1997] 549-551, USA)  y en la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana (XXVI:52 [2000]: 317-18) y fue el punto de partida para otros artículos míos sobre Rubén Darío, como el relacionado con las fuentes de Azul... (Hispanic Review 64:2 [1996] 99-115), o el referido a la decisiva participación de Juan Ramón Jiménez en la edición de Cantos de vida y esperanza (Hispanic Poetry Review I:2 (1999): 21-50. Consecuencia de la investigación para preparar esta edición fue también otro artículo donde recogía una carta inédita de Rubén Darío escrita en inglés, que creo que es la única que se conserva de este tipo (Bulletin of Hispanic Studies LXXIV:3 [1997) 279-92]. Esta edición ha servido de base para muchos otros trabajos sobre Rubén Darío y el Modernismo (Rubén Darío: Azul... Cantos de vida y esperanza. Madrid: Cátedra, 3a. ed. 2000, 466 pp.).

jueves, 29 de julio de 2010

Amado Nervo: En voz baja, La amada inmóvil (Ed. José M. Martínez)

Esta edición me la encargó Cátedra pensando sobre todo en La amada inmóvil, el poemario más conocido de Amado Nervo, publicado de forma póstuma y dedicado a la memoria de Ana Cecilia Dailliez. En voz baja está escrito al poco de la muerte de la madre del poeta, y marca su giro hacia una poesía más intimista, menos ruidosa y menos preciosista.

No voy a decir que fue un trabajo fácil, sobre todo porque la poesía de Nervo no es de las más acordes a los gustos de hoy, y por ello leerla no siempre resultó atractivo. Pero me sirvió para conocer mejor toda su obra y descubrir que es un autor al que hay que releer,  entre otras cosas porque fue el escritor más famoso y popular de su momento (más incluso que Rubén Darío) precisamente porque esa poesía es de las que mejor conectaba con la sensibilidad de la época. Y también porque confirmó mi sospecha de que gran parte de la literatura modernista estaba pensada o escrita para un público femenino; por ello el apartado final de la introducción va dedicado a ese tema. Ese apartado se ha publicado  en una versión un poco diferente en
Cervantes virtual. Como edición base de La amada inmóvil tomé la prínceps, preparada por Alfonso Reyes e incluida por éste entre su edición de las Obras Completas de Nervo (Madrid: Biblioteca Nueva, 1920). Para En voz baja use la edición de 1907, también cotejada con la edición de Alfonso Reyes.

Pero creo que lo que más interesante hay para descubrir o releer en Nervo es su prosa, y en especial sus crónicas españolas y sus cuentos fantásticos, como he dicho
en otra entrada de este blog.  En tal género, Nervo resulta mucho más contemporáneo que Rubén Darío, Leopoldo Lugones o Clemente Palma, otros autores modernistas que también escribieron cuentos fantásticos. Nervo les aventaja en el uso de una ironía más posmoderna que nosotros mismos.

La preparación de este libro me sirvió para recoger material para un artículo sobre sus cuentos de ese tipo, también publicado en
Cervantes virtual, y recientemente para dos artículos más, uno sobre el sincretismo religioso de El estanque de los lotos y otro sobre la peculiar recepción de su libro Elevación entre algunos escritores mexicanos. El primero aparecerá en la revista Siglo Diecinueve, y el segundo en un volumen colectivo. Esta edición de La amada inmóvil es un libro para los amantes de la historia de la poesía, de los clásicos y los interesados en el Modernismo y en las meditaciones poéticas sobre la muerte y el misterio. (Amado Nervo: En voz baja. La amada inmóvil. Madrid: Cátedra, 2002).  

sábado, 22 de mayo de 2010

Luzmaría Jiménez Faro o el canto de la luz: La editora y la poeta (María Cristina C. Mabrey)

El libro recoge una muy interesante documentación acerca de la labor editorial y creativa de Luzmaría Jiménez, la fundadora de Torremozas, un referente ya insalvable en el panorama editorial hispánico. Entre otros, merecen leerse los comentarios y correspondencia de Jorge Guillén, Leopoldo de Luis, Carmen Conde, Concha Zardoya... acerca de los poemarios de Luzmaría:  Cuarto de estar, Letanía para mujeres enamoradas, Bolero....  Se incluyen también tres entrevistas que no tienen ningún desperdicio. Un merecido homenaje y un homenaje de calidad. (María Cristina C. Mabrey: Luzmaría Jiménez Faro o el canto de la luz: La editora y la poeta. Madrid: Torremozas 2009).

jueves, 29 de abril de 2010

Miércoles de ceniza (Elvia Ardalani)

De la presentación al libro, escrita por Conny Palacios: "Miércoles de ceniza es un largo poema de 622 versos, un hondo quejido en el paroxismo del dolor -lamento que se enfatiza por la ausencia de puntuación-, y que se desborda en una estructura externa de diecisiete partes no enumeradas (...) Se puede afirmar que se inspiran en la Biblia dada su longitud. Y hacia ella también nos remite el tema de la obra, que se define como el profundo dolor que experimenta la autora ante la pérdida súbita de su padre. Sentimiento que encuentra su cauce expresivo  en los largos periodos del versículo (...) Miércoles de ceniza es un hermosísimo canto elegíaco que suaviza de alguna manera la condena implícita de la frase bíblica ("Polvo eres y en polvo te convertirás") porque restaura nuestra filiación divina. Si, es cierto que somos polvo, pero uno luminoso" (Elvia Ardalani: Miércoles de ceniza. México: Porrúa, 2007, 68 pp.).
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