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| Aterrizando las teorías de la secularización, o cómo la familia puede ser el motor de la Historia (Mary Eberstadt: How the West Really Lost God: West Conshohocken, Templeto Press, 2013, 257 pp.) |
Comentarios y reseñas sobre la novela española contemporánea (y algunas cosillas más:-)
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viernes, 6 de noviembre de 2020
Mary Eberstadt:How the West Really Lost God. A New Theory of Secularization
miércoles, 4 de noviembre de 2020
Eloy Tizón: Seda Salvaje
Ésta es la
segunda novela que leo de Eloy Tizón. La primera fue Labia, que acabé incluyendo en mi lista de recomendados, lo mismo
que creo que debo hacer en este caso. Y
lo hago por dos razones. La primera porque me parece bien escrita, con un
estilo donde se nota el deseo del autor de crear un modo propio de
hablar-escribir, y que evita los clichés y las frases hechas. La otra es que no
me ha sonado a una repetición de su otra novela, ni en ese estilo ni en el tono
o tipo de argumento que aquí aparecen. Y esto es de agradecer mucho, como
oposición a esos escritores que parecen tener un solo registro o que una vez que
han dado con una fórmula de cierto éxito –sean bestsellert o no- la repiten por activa y por pasiva, por
compromisos editoriales o por intereses extraliterarios.
Otro de los
méritos me lo ha parecido la forma de organizar el argumento. Aunque el mundo
que retrata es más pesimista de lo que me gustaría, Tizón no abunda en ello.
Ese morbo por escarbar en la vida o en la identidad de los demás se aplica o se
vive en varios casos para ejemplificar las miserias del protagonista para luego pasar a concentrar esa conducta en
uno particular que pueda servir a la vez como símbolo de todo ello pero evitando
caer en una casuística innecesaria. Por
otro lado, ese argumento acarrea temas y cuestiones propias de la posmodernidad
pero al mismo tiempo bien trabadas y sin insistencias innecesarias. Entre ellas
están la fluidez de las identidades o la posibilidad de que esas actitudes voyeuristas e inciviles se vuelvan contra uno mismo y
acaben derrumbando toda posibilidad de convivencia social.
Como se ve,
no es una novela para alegrar la vida a nadie, pero literariamente sí deja muy
claro las posibilidades a las que su autor sería capaz de llegar. Tanto Labia como Seda salvaje, son dos buenas novelas cortas y las únicas que he
leído de Tizón hasta ahora. Lo lógico entonces es esperar que su autor nos
acabe entregando algún día una gran novela. (Eloy Tizón: Seda salvaje. Barcelona: Anagrama, 1995, 142 pp.).
lunes, 2 de noviembre de 2020
Harvard también se equivoca...
Hace unos meses publiqué en Amazon una reseña del libro de Hanson Ellis titulado Decadence and Catholicism. Mi opinión del mismo es bastante negativa, entre otras cosas porque el autor parece no conocer muy bien algunas cosas básicas del catolicismo, como cuando cuando connfunde la comunión con la misas y afirma que para ir a misa es necesario confesarse antes. Por otra parte no usa estudios clásicos de la historia o teoría de las religiones, como los trabajos de Mircea Eliade,Rudolf Otto’s or G.
van der Leeuw’s, ni tampoco incluye estudios clásicos sobre la literatura simbolista, como el del Anna Balakian. Que todo esto lo hayan dejado pasar en una editorial como la de la Universidad de Harvard es realmente preocupante.
Y luego está su enfoque del tema. El lector que piense que va a encontrar un estudio de las correlaciones entre catolicismo y decadentismo va a salir en gran parte decepcionado. En realidad el libro es una lectura militante de la presencia de lo gay y las teorías del género en la literatura del fin de siglo europeo (Huysmans, Wilde, Verlaine, etc.). Y aunque esta correlación es innegable, a veces se llega a extremos que me parecen ridículos, sobre todo al atribuir un significado freudiano-sexual a objetos y expresiones que yo no soy capaz de ver por ningún lado. Y conmigo también Mircea Eliade, en su fuerte crítica a la lectura freudiana que lleva a cabo en sus 'Símbolos e imágenes'. De la misma forma, la lectura Foucaltiana que hace el autor ya la ha cuestionado con éxito Noël Valis en su Sacred Realism, un libro mucho más sensato a mi juicio. La reseña puede leerse íntegra aquí, en inglés. (Ellis Hanson: Decadence and Catholicism. Cambridge: Harvard UP, 1997, 403 pp.)
Y luego está su enfoque del tema. El lector que piense que va a encontrar un estudio de las correlaciones entre catolicismo y decadentismo va a salir en gran parte decepcionado. En realidad el libro es una lectura militante de la presencia de lo gay y las teorías del género en la literatura del fin de siglo europeo (Huysmans, Wilde, Verlaine, etc.). Y aunque esta correlación es innegable, a veces se llega a extremos que me parecen ridículos, sobre todo al atribuir un significado freudiano-sexual a objetos y expresiones que yo no soy capaz de ver por ningún lado. Y conmigo también Mircea Eliade, en su fuerte crítica a la lectura freudiana que lleva a cabo en sus 'Símbolos e imágenes'. De la misma forma, la lectura Foucaltiana que hace el autor ya la ha cuestionado con éxito Noël Valis en su Sacred Realism, un libro mucho más sensato a mi juicio. La reseña puede leerse íntegra aquí, en inglés. (Ellis Hanson: Decadence and Catholicism. Cambridge: Harvard UP, 1997, 403 pp.)
lunes, 26 de octubre de 2020
Alicia Giménez Bartlett: 'Serpientes en el paraíso'
Si en otras novelas de la serie, se desmontaban o investigaban mundos como el de la prensa rosa o las clandestinas luchas de perros, aquí le toca el turno a la vida burguesa de las urbanizaciones, que por fuera puede parece un paraíso pero que por dentro -exigencias del género negro- debe forzosamente estar corrompido. Y así lo muestran las tres parejas envueltas en el crimen, en las que no hay nadie sano o sin problemas de personalidad más o menos serios, con cornamentas por todos los lados y bastantes más trapicheos de los que en un principio pueden notarse. Por esto me parece que al final no puedo decir que la identificación del/a culpable haya sido la más fácil, pero tampoco una gran sorpresa.
Algunas cosas nuevas que he notado aquí ha sido el deseo de complicar o profundizar en la personalidad de Petra, con ese enternecimiento maternal ante la hija de Malena, y que chocaría un poco con el feminismo barato de la inspectora, o ese tratamiento topicón aunque tampoco muy cargado de algunos eclesiásticos. Más me han cansado las veleidades sexuales de la inspectora -¡qué obsesión, cielos!- o esos deseos de la novelista-guionista de hacerse la graciosa, que quedan bien cuando acierta pero que resultan un poco cargantes cuando son menos afortunados.
En fin, una novelita para pasar el rato, cuya trama quizá resulte previsible para los conocedores de la serie y que quizá cuente como mayor mérito ese deseo de complicar y llenar de humanidad a Petra; lo demás no deja de sonar a mero acompañamiento de una gran comedia.
viernes, 30 de diciembre de 2016
Alicia Giménez Bartlett: 'Un barco cargado de arroz'
domingo, 3 de abril de 2016
Cierre temporal y Luis Landero
Titulo la entrada "Cierre temporal", porque necesidades profesionales están haciendo que cada vez pueda dedicar menos tiempo al blog, y sobre todo a las novelas españolas. Así que lo cierro de forma provisional, y también un poco decepcionado con el panorama actual, del que de todo lo reseñado aquí sólo hay una novela que me haya dejado un recuerdo de esos que duran y duran... Me refiero a Juegos de la edad tardía, de Luis Landero. A ver si los próximos años nos deparan mejor suerte. Saludos y hasta pronto.
domingo, 27 de marzo de 2016
2002:God is Dead / 2009: God is Back (y El Greco)
| En el año 2009 John Micklehwaith y Adrian Wooldridge escriben God is Back (Dios está de vuelta) |
lunes, 14 de marzo de 2016
Los papables de la Prensa, Blogger y el papa Francisco
Para recordar los tres años que lleva el papa Francisco a la cabeza de la Iglesia sólo quiero recordar la lista de papables que había elaborado la prensa y muchos vaticanistas, que eran los siguientes:
Pero el que tenía reservado el Espíritu Santo antes del Cónclave era el siguiente perfil de Blogger.
Lo que me lleva a concluir que la Prensa es menos infalible que el Espíritu Santo. Y aquí mi entrada sobre el papa y Borges.
Pero el que tenía reservado el Espíritu Santo antes del Cónclave era el siguiente perfil de Blogger.
Sólo que después de un par de votaciones el perfil se llenó con esta imagen...
Lo que me lleva a concluir que la Prensa es menos infalible que el Espíritu Santo. Y aquí mi entrada sobre el papa y Borges.
martes, 8 de marzo de 2016
Joseph Pearce: 'Escritores conversos'
martes, 1 de marzo de 2016
La literatura española desde América
Con lo que lleva de vida mi blog, estaba pensando en escribir una especie de balance de lo que me parece la literatura española contemporánea. Mientras preparaba el borrador me encontré con estas palabras de Leopoldo Lugones que me ha ahorrado el esfuerzo de escribir ese balance. Con la excepción de los libros recomendados, que calculo que serán un veinte por ciento del total de los reseñados, muy poco es lo que añadiría a las palabras del escritor argentino. Quizá sólo el matiz de que la novela española sigue transpirando un aire aldeano y pueblerino agobiante y claustrofóbico, y que no es por eso extraño que en muchos blogs literarios los libros más recomendados pertenezcan a autores extranjeros. La historia se repite (la cita de Lugones es de 1899, en los años de la renovación modernista):
"los escritores españoles nos parecen monótonos; de pensamiento, no, pero sí de estilo. Nos suenan todos a Cervantes –que es buen sonar– mas la monotonía, aún con Cervantes, nos relaja el tímpano. Sufrimos de ver anquilótica a la sintaxis castellana tan bien vertebrada y tan flexible, y la pobreza de adjetivación que caracteriza a los literatos peninsulares, nos hace el efecto de una densidad gris en que todo color naufraga. Quisiéramos más variedad de ritmo, mayor precisión calificativa, más libertad en ese estilo" (Leopoldo Lugones: Elogios. Buenos Aires, Pasco 2009, pp. 83-84)
martes, 23 de febrero de 2016
martes, 16 de febrero de 2016
Alicia Giménez Bartlett: 'Día de perros'
| Una novela policiaca cuyo tono de farsa le impide ser una novela seria |
Así Petra
quedaba libre de sus dos maridos para dedicarse –muy mujer independiente y todo
ese rollo– a cazar y encamarse con los varones que se cruzaran en sus casos,
que en esta ocasión aparecen como figuras de usar y tirar para esa
caracterización de la ninfómana inspectora. ¿Por qué será que las inspectoras o las jueces-detectives de la novela española les da por ser ninfómanas? ¿Algún complejo en sus creadores/as? ¿Falta de originalidad? (Otro ejemplo en Un asesinato piadoso, de Guelbenzu). ¿La mejor muestra de que esa 'liberación' sexual es tan disfuncional como el resto del mundo recogido en el género negro, lleno de alcohólicos, deprimidos, etc., etc.?
Al respecto, la anticipada cita final con el doctor Castillo –un verdadero comparsa durante la novela– no deja de ser bastante ridículo. Y lo mismo decir del pobre Fermín, aquí liado con dos de las mujeres que se han cruzado en el caso y que al final acaban también descartadas como material desechable. Si a esto añadimos alguna seria inverosimilitud más, como la de la autoría del asalto a la casa de la inspectora, la verdad es que al final la novela queda solo como una historia entretenida pero nada más.
Al respecto, la anticipada cita final con el doctor Castillo –un verdadero comparsa durante la novela– no deja de ser bastante ridículo. Y lo mismo decir del pobre Fermín, aquí liado con dos de las mujeres que se han cruzado en el caso y que al final acaban también descartadas como material desechable. Si a esto añadimos alguna seria inverosimilitud más, como la de la autoría del asalto a la casa de la inspectora, la verdad es que al final la novela queda solo como una historia entretenida pero nada más.
Más que una
novela negra y a pesar de la atemorizadora portada, Día de perros es más bien una mezcla de vaudeville y novela policiaca ligera, con frecuentes dosis de un erotismo
simplón y que afortunadamente no es muy explícito, pues esto habría sido como
la puntilla de la historia. Hay que reconocer que hay momentos divertidos y que
la autora sabe enredar y desenredar bien su madeja, y que hay también cierto
esmero en cuidado en el uso del lenguaje. Pero también hay que notar que muchas
de las consideraciones y los momentos son más propias de una novela de género –en
el mal sentido de la palabra– que de una novela seria, y que muchas de las
consideraciones sobre el amor y las relaciones sentimentales encajan más bien
en el género rosa que en el negro, a no ser que la autora esté
pensando en llegar principalmente a un lectorado femenino y de “consumo” y hacer de su novela otra novela perecedera más.
Y es que al final esa mezcla de vaudeville y novela de detectives no creo que acabe resultando; de tanto frecuentar la risa, la novela acaba dejando de ser una novela seria, en el buen sentido de la palabra. A ver si tengo más suerte con la siguiente. (Alicia Giménez Bartlett: Día de perros. Barcelona. Grijalbo-Mondadori, 1997, 284 pgs.).
martes, 9 de febrero de 2016
H. G. Wells: 'La máquina del tiempo'

Algo así ocurre con The Time Machine, donde me han parecido más interesantes las digresiones sobre el tiempo y la cuarta dimensión que las aventuras del viajero en ese futuro que no parece tan afortunado como a veces creemos y que sería profundamente distópico. Pero, de nuevo, los capítulos dedicados al viaje y a la descripción de los movimientos y personajes del nuevo mundo me han parecido bastante faltos de tensión, que se acumularía precisamente en los capítulos finales, a la vuelta del viajero a su casa-taller. Como otras veces, sería una novela para aficionados al género, incondicionales de la ciencia ficción o de las novelas filosóficas. Y, en esto, me imagino que es una buena novela.
martes, 2 de febrero de 2016
Adolf Hitler: 'Mi lucha'
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| De cómo la Primera y la Segunda Guerra Mundial fueron la misma Guerra, o lo que pasa cuando la raza o la nación se sacan de madre. (Adolf Hitler: Mi lucha: México: Diana, 1965, 251 pp.) |
martes, 26 de enero de 2016
Horóscopos literarios: si eres Leo... (Vila-Matas)
martes, 19 de enero de 2016
Desechando CDs y cassettes (y guardando libros)
No me he dado cuenta hasta el final, pero puede que lo que he hecho hoy tenga mucho de predicción o profecía. Sencillamente decidí hacer limpieza general en casa y eliminar cosas que ya no iba a usar, y al final he acabado tirando a la basura todas las cintas musicales, y prácticamente todos los CDs, es decir lo que ya puedo escuchar por otros medios (USBs, smartphone, ordenador, etc.) Sin embargo, no me he desecho de ningún libro.... Quizá la razón sea que muchos de ellos no se pueden leer en otro formato, pero también porque no pertenecen a ese mundo de las efímeras novedades tecnológicas y por ello no van a encontrar competidores que los desbanquen... En fin, que parece que el libro en papel sigue resisistiendo las acometidas más importantes (las de los lectores).
martes, 12 de enero de 2016
Javier Marías: Tu rosto mañana (1. Fiebre y lanza)
![]() |
| Tu rostro mañana, o nada nuevo bajo el sol |
Esta novela
no ha cambiado esas opiniones, e incluso creo que ha agravado la parte más
negativa de ellas. Realmente no noto ninguna diferencia de fondo con Los enamoramientos, escrita diez años después
de la primera novela de esta trilogía, aunque también es cierto que quizá tenga
que cambiar mi opinión una vez que acabe de leer las otras dos (si llega ese
memorable día). De nuevo, tenemos aquí un lenguaje proustiano-benetiano, fluido
y suelto, pero de sintaxis complicada, lleno de enumeraciones, disyunciones,
anacolutos, diálogos en estilo libre indirecto, etc, etc, etc. Como digo, si
por un lado Marías parece dominar muy bien este formato, por otro quizá deba
preocupar que, como gran escritor que argumenta ser, no parezca capaz o no se
atreva a intentar otros.
Más me
aburren sus pedaleos relativistas, es decir, todas esas expresiones donde
continuamente se pone en duda lo que se ha dicho antes, lo que se está diciendo
en ese momento o lo que va a contarse más adelante. Aunque en este sentido haya
que reconocer que Marías tiene una especial habilidad para identificar muchas
de las situaciones ordinarias en las que eso ocurre, también es cierto que al
final la historia parece un continuo desmentido de sí misma y una continua
defensa del escepticismo. Y si esto puede estar bien una dos o incluso tres veces (Corazon tan blanco,
Los enamoramientos, Negra espalda del tiempo), a la cuarta creo que el lector
no va a dejar de aburrirse y preguntarse si este es el único tipo de novelas o
mundos que sabe crear el autor.
También es
cierto que el ámbito que ha elegido en esta novela para mostrar eso (el mundo
del espionaje y de las diferencias lingüísticas) resulta muy apropiado para
todo ello, pero al mismo tiempo no puede evitar que quien lea la novela con
esta perspectiva se aburra de forma soberana (como me ha pasado a mí) y adivine
que a cada vuelta de la esquina vamos a encontrarnos con una duda, un
desmentido, una doble versión, una mala traducción de algo, un doble personaje,
un seudónimo que no es tal, etc. etc., etc. (y por cierto, alguna metedurita de
pata como afirmar que en inglés no existe equivalente de
la palabra “patria” cuando tenemos “fatherland, motherland, homeland” y no sólo
“country”).
En fin, que
no la puedo recomendar ni darle una buena calificación. Me imagino que tendré
que acabar la trilogía para ver si cambio de opinión y las otras dos son
capaces de atenuar el aburrimiento y la monotonía que me ha producido ésta. Que
así sea. (Javier Marías: Tu rostro
mañana. 1. Fiebre y lanza. Madrid: Alfaguara, 202, 475 pp.)
Javier Marías: Tu rostro mañana. 1. Fiebre y lanza. Javier Marías: Tu rostro mañana. 1. Fiebre y lanza. Javier Marías: Tu rostro mañana. 1. Fiebre y lanza. Javier Marías: Tu rostro mañana. 1. Fiebre y lanza. Javier Marías: Tu rostro mañana. 1. Fiebre y lanza. Javier Marías: Tu rostro mañana. 1. Fiebre y lanza.
martes, 22 de diciembre de 2015
Vídeo de Navidad: Las muñecas de Famosa
Quizá uno de los vídeos navideños más "famosos" en la historia de TVE.
Feliz Navidad y un 2015 mejor que el 2015 que está a punto de terminar.
lunes, 14 de diciembre de 2015
martes, 8 de diciembre de 2015
Eduardo Mendoza: Una comedia ligera
![]() |
| Una comedia ligera es también una novela ligera, sin peso suficiente. |
Éste es el cuarto libro de Eduardo Mendoza que
comento en el blog y sólo puedo decir que sigue sin convencerme. Me imagino que tendré que acabar leyendo las que
me han dicho que son sus dos mejores novelas (La verdad sobre el caso Savolta y La ciudad de los prodigios), para al final tener una visión más
justa de toda su obra.
Como comentaba a propósito de Riña de gatos y de Tres historias de santos, me siguen pareciendo frustrados esos
relatos de Mendoza en los que se trata de combinar el tono realista con otro
más bien sainetero o de farsa, porque al final se queda a medio camino de los
dos, sin conseguir una simbiosis más o menos de calidad. Tampoco creo que sea
tarea fácil, porque es tratar de juntar en una misma novela el realismo de Pérez Galdós y el esperpento de
Valle Inclán, algo que me parece reservado a auténticos genios literarios. Ésta
es también la razón por la que me parece también que Sin noticias de Gurb es la novela de Mendoza más lograda o más
consistente de todas las comentadas en el blog, ya que de principio a fin se
mueve en un solo nivel, y, aunque de tono menor, también la única que sigo
recomendando.
No quiero tampoco quitarle lo que sí tiene. Por ejemplo,
se sigue agradeciendo la facilidad y riqueza del vocabulario, la fluidez de la
lectura, la rica galería de personajes, la habilidad para lograr el calor local
de la ciudad de Barcelona en sus diferentes niveles o ambientes sociales. En
este caso también pueden gustar el "contrapunteo" que hace Mendoza entre su
historia, los diálogos de la obra de teatro que estaría escribiendo el
protagonista principal y las noticias sobre el juicio de Nuremberg o el haber
sabido enmarcar toda la historia en un espacio temporal –las vacaciones de
verano– que por simbolismo o por otras implicaciones ayudan un poco a que la
historia tenga un poco más de consistencia. Y quizá también el juego metaliterario
del teatro dentro del teatro. Aunque no llega a
los logros de Un drama nuevo,
la obra de Manuel Tamayo y Baus, el título de la novela es también apropiado
tanto para la comedia que está escribiendo Carlos Prullàs, el protagonista,
como para la que le está tocando vivir. La simbiosis, en este caso, resulta
convincente.
Pero me parece que la novela falla como
narración. La acción tarda bastante en arrancar, pues realmente no empieza a
pasar nada hasta la página 172 (de las 383 que tiene el libro), en la que llega
la noticia del asesinato de uno de los personajes. Esas ciento setenta páginas
pueden entenderse obviamente como la preparación para todo lo demás, o como un
alejamiento de los modelos típicos de la novela policíaca, pero al final acaban
lastrando el resto del argumento, sobre
todo porque no dejan claro adónde se dirige el autor y acaban siendo
unas páginas que el lector leer como arrastrado, sin ninguna ruptura argumental
seria que haya despertado el natural deseo de la ulterior catarsis.
De la misma forma, la intriga en torno al autor del asesinato se acaba resolviendo de forma un poco decepcionante. Después de haber creado una buena serie de personajes y situaciones sospechosos, y de habernos hecho seguir las dobles pesquisas del “jerarca” y del propio Prullàs, acabar solucionando el problema a través de un “deus ex machina”, y acabar endilgando a uno de los ayudantes la culpabilidad del delito secundario, resultan bastante decepcionantes. Igualmente, la decisión final de Lilí, parece bastante inconsecuente con todo lo que se nos ha contado de ella durante la novela. Mejor cerradas están la vida profesional de Prullàs y su relación con Marichuli, pero siguen quedando sueltos otros cabos como Martita, que parece más un adorno que otra cosa, y otros de los personajes que Prullàs ha dejado en Barcelona.
De la misma forma, la intriga en torno al autor del asesinato se acaba resolviendo de forma un poco decepcionante. Después de haber creado una buena serie de personajes y situaciones sospechosos, y de habernos hecho seguir las dobles pesquisas del “jerarca” y del propio Prullàs, acabar solucionando el problema a través de un “deus ex machina”, y acabar endilgando a uno de los ayudantes la culpabilidad del delito secundario, resultan bastante decepcionantes. Igualmente, la decisión final de Lilí, parece bastante inconsecuente con todo lo que se nos ha contado de ella durante la novela. Mejor cerradas están la vida profesional de Prullàs y su relación con Marichuli, pero siguen quedando sueltos otros cabos como Martita, que parece más un adorno que otra cosa, y otros de los personajes que Prullàs ha dejado en Barcelona.
En fin, Una
comedia ligera es también una novela ligera, sin peso suficiente, y que
creo que sólo puede interesar a los incondicionales de Mendoza. Yo seguiré
esperando.
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